En el
mobbing, para conseguir que la víctima quede desestabilizada y desee
marcharse del trabajo, se utilizan una serie de técnicas, que si bien
aisladamente, algunas de ellas, no son contundentes, la reiteración y la
prolongación en el tiempo, hacen que cualquier persona quede profundamente
afectada psicológicamente, llegando, incluso, al suicidio.