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"Las
vicisitudes de la víctima de mobbing"
Eva Ventín |
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Hoy en día existe
mucha información sobre que es el acoso psicológico. Si al salir de
aquí tecleamos en la barra de google Mobbing como resultado
tendremos un montón de páginas web que nos van a hablar largo y
tendido sobre este tipo de maltrato sicológico
De lo que no
estamos seguros los y las que nos dedicamos a denunciar y a luchar
en contra del mobbing es si esa cantidad de información fomenta la
empatía suficiente de la sociedad en general y de todos aquellos que
mucho tienen que decir al respecto, con quien lo padece o lo ha
padecido.
LAS VICISITUDES DE LA VÍCTIMA
El mobbing o el
acoso psicológico en el trabajo no es una enfermedad. Es un
proceso. Es la presión laboral que se ejerce contra un trabajador
o trabajadora para que mediante su denigración abandone su puesto de
trabajo por la puerta de atrás o que simplemente se someta.
El Mobbing o la presión laboral tendenciosa (jurídicamente) es un
conflicto asimétrico donde quien acosa posee el poder de
dirección, el poder económico, el poder de coacción y cuenta con la
confianza de la Jerarquía.
Por el contrario, la víctima no cuenta con esa situación
privilegiada, la suya es una situación de indefensión ante un
maltrato que supone un enorme suplicio psicológico, psicosomático y
social.
Esa presión
consiste en una serie de conductas hostiles que de forma aislada
resultarían anodinas pero que administradas de manera muy sutil de
forma reiterada y durante un tiempo prolongado causan en la victima
su desestabilización emocional.
LAS CONSECUENCIAS DEL PROCESO DEL MOBBING
En un primer
momento el trabajador o la trabajadora tiene capacidad de reacción e
intenta resolver por si mismo o por si misma el problema
A medida que
avanza el acoso moral su salud se deteriora
Las criticas
constantes le hacen perder confianza en si mismo o en si misma.
Pierde eficacia en su trabajo. Se siente culpable y en la última
fase ya no tiene ganas de luchar y se deja arrastrar.
Será victima
también del rechazo por parte de los propios compañeros unas veces
porque acatan la orden de aislamiento, otras porque participan del
acoso por antiguas rencillas o simplemente porque no quieren verse
involucrados.
Sea como sea no
va a obtener de ellos el apoyo que necesita para sobrevivir dentro
de la organización laboral.
El estrés
creciente que va minándole físicamente y que termina haciéndose
crónico, da lugar a multitud de afecciones o enfermedades
psicosomáticas que suelen derivar en bajas laborales.
Además, estas alteraciones emocionales hacen que se resientan sus
relaciones familiares y sociales. Lo normal es que el trabajador
acosado o trabajadora acosada traslade sus tensiones a la familia o
a los amigos. Los unos y los otros no entienden lo que le está
pasando y le animan a que llegue a un entendimiento con el
acosador, a que aguante, a que se adapte y no deje
el puesto de trabajo.
LAS VICISITUDES DE LA VÍCTIMA: LA BÚSQUEDA DE LA AYUDA EXTERNA.
Insistimos en que
el mobbing no es una patología, sino una serie de
comportamientos hostiles que hacen enfermar a un trabajador. Por
tanto, los servicios de salud serán la primera puerta a la que
acudirán en busca de ayuda externa ya que dentro de la empresa no la
encuentra. (la empresa pasa, los compañeros lo esquivan..)
SUS PRIMEROS PASOS
1º.- LA ATENCIÓN PRIMARIA
En una primera fase o fase de inicio no hay unos síntomas
preocupantes quizás una ligera inquietud, alguna alteración del
sueño.
En la fase de estigmatización las visitas al médico de cabecera son
más frecuentes:
Aparecen los primeros síntomas: problemas físicos (dolores de
espalda, dolores de estómago, tensión alta, insomnio), estrés
laboral.
El tratamiento prescrito va dirigido a paliar los síntomas físicos y
los psíquicos con algún ansiolítico, aquí de momento suaves
En esta fase se suele alternar la vida laboral con bajas más bien
cortas que duran lo suficiente para permitirle alejarse del foco
estresor, recuperar fuerzas y
reincorporarse al puesto de trabajo con cierta mejoría.
Ya hemos comentado en otras ocasiones, que quienes padecen el acoso
en un primer momento son muy reticentes a solicitar o aceptar una
incapacidad temporal por un exceso de responsabilidad, su deseo
sobre todas las cosas de demostrar su valía y capacidad profesional,
además de ese exceso de amor propio ante lo que el acosador pudiera
pensar que la o lo ha vencido. Todo esto no hace más que empeorar
su ya mermada salud psíquica y física.
Que la víctima tenga esa posibilidad de recuperación depende si el
médico de cabecera lo considera o no necesario. O lo que es lo
mismo, de su conocimiento o desconocimiento de la problemática del
mobbing.
En la fase de exclusión las IT ya son largas y muchas veces suelen
ser sin retorno.
Es indiscutible que las IT son necesarias para la salud pero, no
son la solución definitiva.
¿Cuál es el inconveniente?
Las IT por si solas sólo han servido para trasladar el problema: Más
tarde o más temprano la víctima tiene que volver al puesto de
trabajo (Pensemos en los trabajadores de las Administraciones
Públicas).
En su puesto de trabajo le espera un proceso de acoso
que simplemente, había quedado interrumpido.
Reincorporados y
reincorporadas al puesto de trabajo pocas y pocos han aguantado
seis meses más.
Podemos decir en definitiva que suponen un descansillo en su
peregrinar por un camino de vicisitudes.
Otro de los inconvenientes es que esa sucesión de bajas son un
argumento más para quien o quienes pretenden demostrar que siempre
está enfermo, no está en condiciones de trabajar ,o
como vamos a contar contigo si siempre vas y vienes.
Por último, en la fase de exclusión laboral, cuando la víctima ya no
puede volver, se convierten en otra fuente de tensión: el miedo
ante la posibilidad de que el facultativo no esté dispuesto a
mantenerle la baja.
Sea como sea, es imprescindible que exista en este periodo una
terapia reparadora.
La mayor parte
de las veces es la propia víctima quien solicita la asistencia de
los servicios de Salud Mental. Estamos en la fase de marginación o
exclusión y en la mayor parte de las veces es el servicio de
psiquiatría el primer contacto.
¿Cuáles son sus inconvenientes?
a)
La
Tardanza de la asistencia. La media está en tres meses. Cuando su
estado de salud físico y mental está ya mermado.
b)
No
hay una atención especializada a pesar de que en el informe del
médico de cabecera se ha descrito el paciente refiere conflictos
en la empresa.
A) A)
El
tratamiento es superficial, rápido y farmacológico. La mayoría de
las veces lo que se hace en esa visita es ajustar la medicación
prescrita por el médico de atención primaria. Desde mi propia
experiencia y la del ochenta por ciento de mis compañeros y
compañeras de asociación esa medicación fue necesaria para
disminuir los altos grados de ansiedad y depresión.
Pero cuidado,
si el trabajador o la trabajadora se encuentra en activo esa
medicación puede mermar su eficiencia a la hora de desempeñar las
tareas en su puesto de trabajo con lo cual se verá sometido a más
presiones a más críticas.
B)
Aunque el Psiquiatra puede detectar por el relato del paciente que
existe mobbing por regla general se mantiene al margen. Las quejas
de las víctimas es que son reacios a elaborar informes en los que se
establezca una causalidad. La justificación del psiquiatra es eso
es lo que me tu cuentas. No se quieren comprometer. Raras
veces ratificarán su informe en un juicio.
En cuanto a
los servicios de psicología, que pueden ser el segundo contacto, en
los servicios de la Seguridad Social, también tienen sus
inconvenientes:
a) Tampoco
hay especialización
b)
La
mayoría de las veces el diagnóstico se basa en las características
personales de la victima lo que aumenta su sentimiento de
culpabilidad y le obliga a un mayor esfuerzo físico y mental. No se
tiene en cuenta que están siendo objeto de una agresión externa
continuada.
c)
El
tiempo dedicado es muy reducido y entre cita y cita pueden pasar
hasta dos meses.
Pero el mayor
de los inconvenientes a la hora de acudir a la sanidad, lo que va a
agravar su situación, es el diagnóstico fatídico de los
profesionales. Esta es la experiencia de muchas víctimas en los
servicios de salud:
-Yo no te voy a
extender la baja por mucho tiempo.
Esto es un conflicto que se tienes que resolver en la empresa.
-Tienes que
adaptarte
Primero.
Si tenemos en cuenta la tardanza en recibir asistencia sicológica
en esa primera consulta la victima no tiene capacidad ya de
reacción. Sólo ve que está mal, muy mal y para ella o para el no
hay salida.
Segundo: Sin un
tratamiento adecuado (no sólo farmacológico), que por la seguridad
social no es posible, ni de lejos, (para el Estado es mucho más
rentable un siquiatra con la pastilla que un psicólogo del trabajo)
el acosado o la acosada no recobrará la salud y se le está
obligando a
adaptarse a una situación a la que su mal estado de salud no le
permite adaptarse porque precisamente el acosador y su entorno con
todo el poder a su favor va a impedir por todos los medios que lo
consiga y sin salud no lo logrará.
.-Pues, deja
el Trabajo. Trabajos como el tuyo hay muchos
La recomendación de abandono de su puesto de trabajo a una mujer de
cuarenta años o a un hombre de cincuenta no es más que una fuente de
estrés añadida ya que supone la pérdida de de la fuente de
subsistencia, de lo contrario él o ella ya lo habrían dejado sin
llegar a el extremo de perder la salud.
.-Que no te
dan trabajo, Tu sigues cobrando lo mismo, ¿no? Pues, olvídate. Ya me
gustaría a mi estar aquí sin hacer nada y cobrar todos los meses.
Pero
precisamente, ese trabajador o trabajadora enferma porque todos los
días durante ocho horas no tiene nada que hace.
Y además es
que la víctima sabe que se lo están a propósito haciendo para poder
justificar que no hace nada.
¿QUÉ
NECESITA LA VÍCTIMA DE LOS SERVICIOS DE SALUD?
1º.-Que, en cuanto el médico de atención primaria sospeche
que está ante una situación de acoso moral la víctima sea dirigida,
sin demora, a los servicios de salud mental.
2º.- Que sea un
médico de trabajo quien detecte el problema.
A).-Se hace necesario un
diagnóstico de sospecha:
¿No es sospechoso qué de pronto el paciente tenga unos determinados
problemas de salud nunca antes padecidos y sin que haya una causa
orgánica que los provoque?
¿Alguna vez se le diagnosticó una personalidad patológica que
pudiera provocar problemas laborales?.
B).-Diagnóstico diferencial para descartar de que no se trata de
otro tipo de patología: estrés laboral, síndrome de estar quemado,
acoso sexista u otros.
C).-Diagnóstico de certeza.
En el caso de que sea positivo se deberá valorar el daño y secuelas
3º La víctima necesita un tratamiento psicológico.
·Un tratamiento que tenga en cuenta la causa y que recomponga su
destrozada autoestima.
·Que le aporte Técnicas de control emocional y aprendizaje de
habilidades sociales y técnicas que les permita afrontar y
enfrentarse.
·Se hacen necesarias terapias grupales con dinámicas orientadas a la
solución, en las que aprendan a generar soluciones y a no
concentrase en el problema. Esto es muy necesario para liberarse del
víctimismo en el que están atrapadas y atrapados.
·Es necesario que las víctimas puedan extraer una lección positiva
de su trágica experiencia.
4º La Intervención del trabajador social.
La definición de Trabajo Social proviene de la Federación Internacional
de Trabajadores Sociales (FITS), consensuada en su Asamblea General
celebrada en Montreal en el mes de julio del 2000, por tanto se
trata de una definición de aplicación internacional para todos los
trabajadores sociales del mundo, que dice:
“La profesión
del trabajo social promueve el cambio social, la solución de
problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la
liberación de las personas para incrementar el bienestar. Mediante
la utilización de teorías sobre el comportamiento humano y los
sistemas sociales, el trabajo social interviene en los puntos en los
que las personas interactúan con su entorno. Los principios de los
derechos humanos y la justicia social son fundamentales para el
trabajo social."
Será necesario complementar el tratamiento con la red de “asistencia
social” con la ayuda de los trabajadores sociales, que tratarán de
facilitar a las personas afectadas la recuperación de su vida
cotidiana, tanto en lo económico como en lo social, desde el primer
momento y durante el tiempo que sea preciso.
La conjunción
de la, atención al necesitado social y potenciación de los propios
recursos, nos hace los profesionales más idóneos para la atención a
la víctima de acoso moral en el trabajo, para la ayuda a los
familiares de los afectados y para promover una sensibilización de
la sociedad ante este fenómeno.
Marina
Parés Soliva. Diplomada en Trabajo social y Perito Social Jurídico.
Experta en acoso moral en el trabajo.
LAS VICISITUDES DE LA VÍCTIMA EN LAS ACCIONES LEGALES
Interponer una demanda y acudir a los tribunales, supone un esfuerzo
considerable por eso es aconsejable que antes de emprender acciones
las víctimas estén recuperadas sicológicamente y atendiendo a lo
anteriormente expuesto, a través de la Seguridad Social es muy
difícil.
La otra opción es acudir a la consulta privada de un psicólogo pero
esto supone unos gastos difíciles de costear debido a que su salario
ha sufrido una merma importante por los periodos de baja.
Ya sabemos que las pruebas testifícales de compañeros y compañeras
son difíciles de obtener por lo que además se necesitan informes
médicos y periciales que determinen que su enfermedad es producto
del trabajo realizado por cuenta ajena en unas condiciones que
prolongadas en el tiempo han ido minando sus defensas días tras día,
hasta sobrepasar el límite de tolerancia física y psíquica.
Bien, si tenemos en cuenta la forma en la que se produce la
asistencia sanitaria a la víctima es muy difícil que pueda obtener
unos informes periciales determinantes, para ello tendrá que acudir
a un privado y otra vez nos encontramos con la dificultad de
costeárselos y a esto hay que añadirles que los que provengan de la
Seguridad Social son siempre más valorados.
LAS VICISITUDES DE LA VÍCTIMA: LA SALIDA DE LA ORGANIZACIÓN LABORAL.
El acoso no termina
con el abandono del puesto de trabajo.
Primero. En el mercado
laboral, el despido se entiende siempre como una sanción que la
victima deberá justificar.
Segundo. Quien acosa
ha destruido la reputación profesional del trabajador o trabajadora
lo que supone una merma de su principal valor en el mercado
laboral y por ende dificultará el acceso a otro puesto de trabajo
dentro del mismo sector para ella o él está preparado.
LAS VÍCTIMAS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
El objetivo del acoso, ya que no hay posible despido, es el
sometimiento. Alguna vez, es incluso arma para el revanchismo
político.
En la Administración Pública el Mobbing es más perverso. El acoso
se lleva la mayor parte de las veces por medio de actos
administrativos aparentemente legales pero, en el fondo se trata de
actos ilícitos con una manifiesta desviación de poder.
La vía posible para la víctima es impugnar dichos actos en el
contencioso lo que le supondrá una espiral de denuncias en los
tribunales. La Justicia para la Administración es gratuita. El 99
por ciento de las sentencias son a su favor.
Pocas veces son aquellas en las que la Administración ejecuta la
sentencia que le es contraria. Todo esto supone una
desestabilización emocional del trabajador o de la trabajadora
Además alguno de los actos ilícitos encuentran amparo en las RPT, o
en la posibilidad de traslados por necesidades de servicio.
El funcionario o la funcionaria no tiene la posibilidad de abandonar
el puesto de trabajo y hay que tener en cuenta que muchos de ellos
por edad o por preparación están fuera del mercado laboral.
¿Le resultará fácil a un bedel de cuarenta o cincuenta encontrar el
mismo puesto de trabajo en la empresa privada?.
Pensemos en la actividad de un Administrativo de la administración
pública, por ejemplo. ¿Es la misma que se exige a un administrativo
de la empresa privada?.
EVA VENTÍN LORENZO
Despacho laboralista Eva
Ventín
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